
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 5 -No. 1
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v5.n1.a251 155 - 163
Collahuazo et al. Aplicaciones, limitaciones y relevancia jurídico-probatoria
01 - 2027
Las huellas de mordedura constituyen
una técnica relevante en la odontología fo-
rense; ayudan en la identicación humana,
en los contextos criminales y la prevención
del delito. Son lesiones físicas producidas
por el contacto de los dientes sobre la piel
humana (7). Aunque sus características son
únicas, no son sucientes para describir al
agresor (8).
Las huellas por mordedura son origi-
nadas al hacer presión sobre la piel, lo que
provoca traumas como contusas, incisas,
incisas-contusas e incluso llega al despren-
dimiento completo de la piel. Las carac-
terísticas y localización de una lesión por
mordedura pueden aportar información
contextual sobre el mecanismo de produc-
ción de la lesión y las circunstancias del
evento (9).
Según María Nittis, describe que las
personas que muerden presentan una den-
tadura que deja distintas impresiones en la
piel u otro material; estas impresiones se
maniestan como una huella organizada,
es decir, que cada diente contribuye a un
patrón único como el arco de la mordida,
morfología de los dientes, tamaño y posi-
ción, lo que facilita la comprensión de su
alineación (10).
No todas las impresiones en la piel co-
rresponden a una mordedura. Algunas le-
siones, como los chupetones, son causadas
por succión y generalmente no presentan
marcas dentales denidas. En cambio, una
mordedura agresiva implica una acción di-
recta de los dientes con intención de causar
daño, por lo que suele generar lesiones más
evidentes y características de la presión
ejercida por la dentición (11).
Niranjan señala que las huellas de mor-
dedura se localizan en diversas partes del
cuerpo, mayormente en los brazos, hom-
bros, cara y región mamaria en casos de
agresión física, delitos sexuales o abuso
infantil (12). La comparación: Su análisis
puede realizarse mediante fotografías,
modelos de estudio y técnicas digitales de
comparación (13).
Para discernir si la impresión dental
corresponde a la de una persona adulta o
infante, se determina a través del conteo
de las piezas dentales, como también se
basa en aspectos como la profundidad de
la lesión, arco de la mordedura y la presión
ejercida; estos elementos permiten dife-
renciar entre una mordedura infantil acci-
dental y una mordedura agresiva causada
por un adulto (14). Cada impresión dental
presenta atributos o rasgos distintivos; los
dientes caducifolios (de leche) son más pe-
queños, se colocan más cerca; por ende,
da resultado una arcada pequeña. Por el
contrario, los dientes (permanentes) de los
adultos son más grandes y robustos, lo que
produce una impresión de mordedura más
pronunciada y profunda (15).
Pawan destaca la importancia de los
incisivos y caninos en el análisis forense
de las huellas de mordedura. Los incisi-
vos dejan marcas lineales o rectangulares
y pueden producir contusiones y hemorra-
gias subcutáneas, mientras que los caninos
generan huellas más profundas y puntia-
gudas, como hematomas, perforaciones y
laceraciones. Estas características, junto con
la distancia intercanina, contribuyen al aná-
lisis de las mordeduras y a la diferenciación
entre adultos y menores (16).
El cotejo de huellas de mordedura se
realiza mediante fotografías de la lesión
y moldes de la dentición del sospechoso
(17). Cochambay señala que, para conside-
rar estas marcas como evidencia forense,
deben presentar suciente denición, estar
relacionadas con un hecho de relevancia
legal, como una agresión o delito sexual,