
https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v2.n2.a72
Evento cerebrovascular isquémico. A propósito de un caso
184 - 189
Revista multidisciplinaria
Investigación Contemporánea 07 - 2024 Vol. 2 - No. 2 ISSN-e: 2960-8015
Sin embargo, la causa más común de esta patología es la oclusión completa de alguna
arteriola del cerebro. Siendo en el 75% de los casos que es la arteria cerebral izquierda6,7,8.
Dicho esto, una embolia arterial se define como una obstrucción de una arteria cerebral
por un émbolo, el cual interrumpe el flujo sanguíneo, y determina un daño cerebral, según
Delgado, el origen del émbolo puede originarse a nivel cardiaco especialmente en casos de
infarto de miocardio, fibrilación auricular o presencia de trombos en cavidades cardiacas
(7,8,9). Otro origen del émbolo sería atero-arterial debido al desprendimiento de placas
ateroscleróticas en las grandes arterias como aorta o arteria carótida. Además, uno de los
factores importantes para desarrollar el ACV era la presencia de HTA o DM2 que según
sus estudios el 80% de pacientes que padecían esto habían sufrido un ictus8,9.
Ahora, en cuanto a la vasculitis, dentro del contexto del ACV Delgado menciona que es una
inflamación de los vasos sanguíneos que afectan a las arterias, venas y capilares, el cual
puede causar estenosis como oclusión, hemorragia, aumentando así la probabilidad de
un ACV isquémico o hemorrágico (9). En base a la fisiopatología de la enfermedad Delga-
do nos proporciona una información para el diagnóstico diferencial del ACV isquémico
del ACV hemorrágico y es que el ACV isquémico como dice su última palabra es con un
resultado isquémico, causa caracterizada de un trombo o un coágulo que se formó en otro
lugar del cuerpo y que desafortunadamente terminó en una arteria cerebral de bajo calibre
ocluyendo así el flujo sanguíneo, la perfusión de oxígeno y desencadenando citotoxicidad
y como tal el edema10,11,12.
Por otro lado, la trombofilia, está basada en la formación de coágulos sanguíneos, el cual
bloquea el flujo sanguíneo. Este estado protrombótico puede deberse a causas genéticas
y adquiridas. En cuanto a lo genético, Chang indica que existe una mutación del factor V
Leiden o mutación del gen de la protrombina. En lo que es adquirida se le cataloga como
un síndrome antifosfolípido (SAF), embarazo y cáncer13,14,15.