
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a249 267 - 272
Romero et al. Adenopatías persistentes en un lactante: tuberculosis ganglionar
10 - 2026
El hallazgo intraoperatorio de material
caseoso y purulento reforzó la sospecha
de tuberculosis ganglionar. La necrosis
caseosa constituye un elemento clásico de
enfermedad granulomatosa tuberculosa,
aunque puede confundirse con adenitis
bacteriana supurativa o enfermedad por
arañazo de gato complicada. En este caso,
la conrmación molecular del complejo
Mycobacterium tuberculosis en ganglio y se-
creción permitió establecer el diagnóstico
denitivo e iniciar oportunamente trata-
miento antifímico (14).
La seropositividad para Toxocara canis
añadió un componente diagnóstico adicio-
nal. La toxocariasis puede cursar de forma
asintomática o manifestarse con ebre, sín-
tomas respiratorios, hepatomegalia, eosin-
olia, compromiso ocular y adenopatías.
Sin embargo, una IgG positiva debe inter-
pretarse con cautela, ya que puede indicar
exposición previa y no necesariamente
enfermedad activa. En este paciente, la in-
dicación de albendazol y la valoración of-
talmológica fueron decisiones adecuadas
ante el contexto epidemiológico y el riesgo
de compromiso ocular (15).
De manera similar, la sospecha de
bartonelosis fue pertinente por el antece-
dente de contacto con gatos jóvenes y la
presencia de adenopatías regionales. La
enfermedad por arañazo de gato suele
presentarse con adenopatía regional su-
baguda y puede simular procesos neoplá-
sicos o granulomatosos. No obstante, la
interpretación de la serología para Barto-
nella henselae debe realizarse en conjunto
con la clínica, debido a posibles limitacio-
nes diagnósticas y a que algunas formas
atípicas pueden requerir conrmación
complementaria (16).
La coexistencia de seropositividad
para zoonosis y conrmación molecular
de tuberculosis resalta la importancia del
enfoque sindrómico. En regiones donde
tuberculosis, parasitosis y exposición a
animales domésticos son frecuentes, la
presencia de una serología positiva no
debe cerrar prematuramente el diagnósti-
co. En este caso, haber continuado el es-
tudio pese a resultados iniciales no con-
cluyentes permitió identicar la etiología
principal y evitar retraso terapéutico (17).
Desde el punto de vista terapéutico, el
inicio de oxacilina fue razonable ante la
sospecha inicial de adenitis bacteriana y
la presencia de leucocitosis con elevación
de reactantes de fase aguda. Sin embargo,
la persistencia de adenopatías induradas
y la necrosis ecográca justicaron la ree-
valuación quirúrgica y la biopsia. Esta de-
cisión fue concordante con recomendacio-
nes actuales que sugieren obtener tejido
cuando existen adenopatías persistentes,
signos de alarma, necrosis, crecimiento
progresivo o falta de respuesta al trata-
miento inicial (18).
El manejo antifímico posterior fue ade-
cuado una vez conrmada la tuberculosis
ganglionar. En tuberculosis extrapulmo-
nar no meníngea ni osteoarticular, los es-
quemas basados en isoniacida, rifampi-
cina, pirazinamida y etambutol durante
fase intensiva, seguidos de fase de conti-
nuación, continúan siendo una estrategia
aceptada. Debe considerarse que durante
el seguimiento pueden presentarse ade-
nopatías residuales o reacciones paradó-
jicas, por lo que el aumento transitorio del
tamaño ganglionar no siempre implica
fracaso terapéutico (19).
Entre las restricciones diagnósticas del
caso se encuentran la dependencia inicial
de muestras indirectas, como aspirado
gástrico, que resultaron negativas, y la ne-
cesidad de recurrir a biopsia ganglionar