
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a241 111 - 126
Muy Cabrera et al. La asignación de la tenencia en procesos de familia: revisión sistemática integrativa
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terapéutico, sino probatorio, por lo que
aplica principios y métodos psicológicos
al ámbito jurídico, permitiendo evaluar
variables como el apego, las competencias
parentales, la estabilidad emocional y los
factores de riesgo presentes en el entorno
familiar, información que orienta y justi-
ca las decisiones judiciales (Muñoz, 2013).
Asimismo, la psicología forense posibilita
identicar situaciones que podrían afectar
el bienestar del niño, niña o adolescente,
tales como violencia intrafamiliar, negli-
gencia, conictos parentales severos o
problemas de salud mental (Echeburúa et
al, 2011). Estos elementos constituyen fac-
tores relevantes en la toma de decisiones
judiciales sobre tenencia.
De esta manera, la psicología forense
se congura como una herramienta fun-
damental para aportar criterios técnicos
que contribuyan a decisiones judiciales
más objetivas y orientadas al bienestar in-
tegral de los niños, niñas y adolescentes
(Amaya, 2021). A través de los informes
periciales psicológicos, los peritos emiten
información técnica especializada sobre
la dinámica familiar y el estado emocio-
nal del niño como medio de prueba en los
procesos de familia (Arce, 2007). Su ela-
boración exige procedimientos metodoló-
gicos rigurosos que incluyan entrevistas
clínicas, observación conductual y aplica-
ción de pruebas psicométricas validadas
(Muñoz, 2013).
Países como España y Estados Unidos,
han desarrollado sus guías de buenas
prácticas para la evaluación psicológica
forense, en donde señalan que el infor-
me debe ser objetivo, riguroso y ético,
respondiendo al objetivo judicial, presen-
tando solo información relevante para la
evaluación de la tenencia y siguiendo la
metodología recomendada: entrevistas
estructuradas, test psicométricos valida-
dos, observaciones (Juárez & Álvarez,
2018). La estructura del informe pericial
debe contener objetivos claros, descrip-
ción metodológica, resultados obtenidos
y conclusiones coherentes con la evalua-
ción realizada (Echeburúa et al., 2011).
Sin embargo, la literatura regional in-
dica la falta de homogeneidad en el proce-
so de evaluación psicológica forense, por
lo que resalta la necesidad de establecer
protocolos estandarizados, pues al mo-
mento, en Latinoamérica, se concibe más
como un proceso multimétodo que utiliza
herramientas cualitativas y cuantitativas.
Asimismo, se ha identicado el riesgo de
interpretaciones sesgadas o sobrevalora-
ción de conclusiones psicológicas y la fal-
ta de pruebas psicométricas estandariza-
das para la práctica forense (Echeburúa et
al., 2011; Alonso de la Cruz, 2021).
La asignación de la tenencia constitu-
ye un fenómeno complejo que requiere
la integración de conocimientos jurídicos
y psicológicos para garantizar decisiones
orientadas al bienestar del niño, niña o
adolescente. En este sentido, la articula-
ción interdisciplinaria entre derecho y psi-
cología forense resulta indispensable para
reducir la subjetividad en la toma de de-
cisiones judiciales (Astudillo et al., 2010;
Echeburúa et al., 2011; Pérez y Rodríguez,
2023). Asimismo, la falta de formación in-
terdisciplinaria de jueces y peritos limita
la adecuada interpretación de los infor-
mes psicológicos, afectando su impacto
dentro del proceso judicial (Arbach et al.,
2024). En Ecuador, esta problemática se
agrava por la ausencia de protocolos es-
tandarizados para la elaboración y valora-
ción de pericias psicológicas en procesos
de familia lo que puede generar inconsis-
tencias en las decisiones relacionadas con