
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 5 -No. 1
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v5.n1.a224 60 - 65
Intriago et al. Queratitis herpética epitelial y estromal en paciente pediátrico
01 - 2027
til es con frecuencia subestimada, y que
los pacientes pediátricos presentan mayor
probabilidad de enfermedad estromal,
cicatrización corneal y recurrencias, con
el consiguiente riesgo de disminución vi-
sual y ambliopía. Este riesgo se incrementa
cuando la lesión compromete el eje visual o
cuando el diagnóstico se realiza tardíamen-
te, lo que resalta la importancia del recono-
cimiento temprano de la enfermedad en el
contexto pediátrico. En el paciente presen-
tado, el compromiso epitelial y estromal
con leucoma central y riesgo de perforación
corneal justicó el manejo hospitalario y el
abordaje multidisciplinario, concordando
con lo descrito en cohortes pediátricas re-
cientes donde la gravedad del compromiso
corneal condiciona la necesidad de manejo
intensivo y seguimiento especializado (9).
Uno de los aspectos más relevantes del
caso fue la discordancia entre la fuerte sos-
pecha clínica y el resultado negativo de la
reacción en cadena de la polimerasa en
epitelio corneal. Este hallazgo no excluye
el diagnóstico de queratitis herpética. Se ha
descrito que la sensibilidad de la reacción
en cadena de la polimerasa puede verse
afectada por la carga viral, el momento
de la toma de muestra, el inicio previo de
antivirales, la supercialidad del raspa-
do o la fase evolutiva de la lesión (10). En
particular, cuando el paciente ha recibido
tratamiento antiviral previo, la replicación
viral puede disminuir signicativamente,
reduciendo la probabilidad de detección
molecular. Asimismo, en lesiones avan-
zadas o cicatrizales, la carga viral puede
ser insuciente para la amplicación del
material genético viral. En este contexto,
diversos autores señalan que el diagnósti-
co de queratitis herpética continúa siendo
predominantemente clínico y sustentado
por la semiología ocular característica (11).
Desde la perspectiva terapéutica, el
paciente recibió un manejo acorde con la
gravedad del cuadro: limpieza quirúrgi-
ca, inyección subconjuntival de aciclovir
asociada a amikacina, tratamiento anti-
viral tópico y antiviral sistémico intrave-
noso. Aunque gran parte de la evidencia
terapéutica deriva de estudios en adultos,
los principios de manejo han sido extra-
polados a la edad pediátrica. Las formas
epiteliales activas requieren supresión de
la replicación viral mediante antivirales tó-
picos u orales, mientras que el compromiso
estromal obliga a un control más estrecho
debido al mayor riesgo de necrosis corneal,
adelgazamiento progresivo y perforación
ocular. En el presente caso, la ausencia de
hipopión y la estabilidad clínica sistémica
fueron elementos favorables; sin embargo,
la presencia de una lesión geográca exten-
sa y leucoma central apoyó la necesidad
de una conducta terapéutica intensiva y
vigilancia oftalmológica estrecha (12).
En relación con el uso de corticoides, la
conducta adoptada fue adecuada al diferir
su inicio hasta la resolución del componen-
te epitelial activo. Este punto es fundamen-
tal, ya que los corticoides tópicos pueden
agravar una lesión epitelial herpética si se
emplean en presencia de replicación viral
activa, favoreciendo la expansión de la úl-
cera corneal. Por el contrario, en la quera-
titis estromal no ulcerativa existe evidencia
que respalda el uso de corticoides tópicos
en combinación con cobertura antiviral, lo
que permite reducir la inamación estro-
mal, limitar el daño tisular mediado por
el sistema inmunitario y mejorar el pro-
nóstico visual. Las guías clínicas actuales
recomiendan introducir la terapia antiina-
matoria de forma gradual una vez resuelta
la fase epitelial activa (13,14).