Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 225 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Artículo original de. Vol. 4 - Nro. 4, pp. 225 - 245. Octubre 2026. E-ISSN: 2960-8015
Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón
nutricional y sintomatología psicológica en estudiantes
universitarios
The Relationship Between Disordered Eating Behavior, Nutritional Paerns,
and Psychological Symptoms in College Students
Erick Martínez 1,
Leonela León
2, Aldo Rosero 3
Karen Angulo 4, Mateo Correa 5, Viviana Alvarez 6
1 Licenciado en Psicología Clínica. erick.martinez.94@est.ucacue.edu.ec. Cuenca-Ecuador
2 Licenciada en Psicología Clínica. leonela.leon.92@est.ucacue.edu.ec. Cuenca-Ecuador
3 Estudiante de Psicología Clínica. aldo.rosero.85@est.ucacue.edu.ec. Cuenca-Ecuador
4 Estudiante de Psicología Clínica. karen.angulo.95@est.ucacue.edu.ec. Cuenca-Ecuador
5 Estudiante de Psicología Clínica. mateo.correa@est.ucacue.edu.ec. Cuenca-Ecuador
6 Estudiante de Psicología Clínica. viviana.alvarez@est.ucacue.edu.ec. Cuenca-Ecuador
¿Como citar?
Martínez Paida, E. J., León Segovia, L. S., Alvarez Soliz, V. E., Angulo Aguilar, K. M., Correa Iglesias, M.
A., & Rosero Grijalva, A. J. (2026). Relación entre conducta alimentaria desordenada con el patrón nutri-
cional y psicológico en estudiantes universitarios. Revista Multidisciplinaria Investigación Contemporá-
nea, 4(4), 225-245. https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223
Recibido: 08-05-2026
Aceptado: 12-08-2026
Publicado: 01-10-2026
Nota del editor
REDLIC se mantiene neutral con respecto a reclamos
jurisdiccionales en mensajes publicados y aliaciones
institucionales.
Editorial
Red Editorial Latinoamericana de Investigación
Contemporánea (REDLIC)
www.editorialredlic.com
Fuentes de nanciamiento
La investigación fue realizada con recursos propios
Conictos de interés
No presentan conicto de intereses.
Este es un artículo de acceso abierto, bajo licencia
Creative Commons (CC BY 4.0) de Atribución 4.0
Internacional
https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 226 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Resumen
Introducción: La conducta alimentaria desordenada en universitarios se relaciona con ansiedad,
depresión y deciencias nutricionales, evidenciando la necesidad de investigar integralmente
estos factores. Objetivo: La investigación tuvo como objetivo determinar la relación entre el
patrón alimenticio de vitaminas y minerales, la sintomatología de ansiedad y depresión, y la
conducta alimentaria desordenada en estudiantes universitarios. Métodos: Estudio cuantitativo,
observacional, no experimental, transversal y correlacional. Participaron 322 estudiantes
seleccionados mediante muestreo no probabilístico intencional. Se aplicaron el FFQ, el DASS-
21 y el EDI-3, y se realizaron pruebas t, ANOVA y correlaciones de Pearson. Resultados: No se
encontraron diferencias estadísticamente signicativas según sexo ni carrera. La CAD se asoció
positivamente con la ansiedad y la depresión. El patrón de consumo de vitaminas y minerales se
asoció inversamente con la CAD y con la sintomatología ansiosa y depresiva. Conclusiones: La
investigación deja en evidencia la relevancia de la ingesta dietética para el bienestar psicológico y
aporta resultados aplicables al contexto ecuatoriano y latinoamericano, respaldando la evaluación
conjunta de la alimentación, la CAD y el bienestar psicológico en universitarios, con resultados
que pueden orientar acciones de detección temprana y prevención.
Palabras clave: Conducta alimentaria desordenada, vitaminas, minerales, ansiedad, depresión
Abstract
Introduction: Disordered eating behavior among college students is associated with anxiety,
depression, and nutritional deciencies, highlighting the need for comprehensive research into
these factors. Objective: The objective of this study was to determine the relationship between
dietary intake of vitamins and minerals, symptoms of anxiety and depression, and disordered
eating behavior among college students. Methods: This was a quantitative, observational,
non-experimental, cross-sectional, and correlational study. A total of 322 students selected
through purposive non-probabilistic sampling participated. The FFQ, DASS-21, and EDI-3 were
administered, and t-tests, ANOVA, and Pearson’s correlations were performed. Results: No
statistically signicant dierences were found based on gender or major. CAD was positively
associated with anxiety and depression. Vitamin and mineral intake patterns were inversely
associated with CAD and with anxiety and depressive symptoms. Conclusions: This study
highlights the importance of dietary intake for psychological well-being and provides ndings
applicable to the Ecuadorian and Latin American contexts, supporting the joint assessment of
diet, CAD, and psychological well-being among college students, with results that can guide
early detection and prevention eorts.
Keywords: Disordered Eating Behavior, vitamins, minerals, depression, anxiety
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 227 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Introducción
La conducta alimentaria es entendida
como la relación entre el individuo y los
alimentos, abarcando factores comporta-
mentales de los cuales destacan los hábitos
alimenticios, calidad de la dieta, prepara-
ciones y cantidades consumidas, estando
conformada a su vez por la interacción de
aspectos siológicos, psicológicos y so-
ciales (Bhardwaj & Bal, 2023; Eliashevich
et al., 2023). Por otro lado, la Conducta
Alimentaria Desordenada (CAD) se dife-
rencia por una serie de conductas de ali-
mentación irregulares, generalmente rela-
cionados a una relación patológica con los
alimentos, producto de elementos como
la imagen corporal, diferenciándose así de
los trastornos de la conducta alimentaria,
al no cumplir con los criterios diagnósticos
establecidos por los principales sistemas
de clasicación de enfermedades y trastor-
nos mentales, aunque puede situarse como
una fase previa a estos (Aparicio-Martínez
et al., 2019; Daniel et al., 2023; Pereira &
Alvarenga, 2007). La CAD resulta comple-
ja de identicar, dado que no se reconoce
como una patología claramente denida,
y no existen abordajes terapéuticos espe-
cícos.
Se estima que entre el 5% y el 20% de
la población presenta síntomas asociados
con la CAD, emergiendo de manera poco
perceptible y evolucionando en intensi-
dad, incluso llegando a una pérdida de
control, consecuencia de una cronología
de conductas aprendidas de carácter pato-
lógico (Jiménez-Limas et al., 2022; Sifre et
al., 2024). Las formas en que esta conduc-
ta se maniesta incluyen actitudes y com-
portamientos especícos, como la ingesta
incontrolada (atracones), la restricción
alimentaria, la evitación de determinados
alimentos y las conductas compensato-
rias (purgas, ejercicio excesivo) (Fernán-
dez-Aranda et al., 2023; Reivan Ortiz et al.,
2024). Estos comportamientos se desarro-
llan usualmente para regular emociones,
aliviar preocupaciones de gura-peso, y
para gestionar tanto el autoconcepto como
las relaciones interpersonales (Kinnear et
al., 2023).
La CAD ha manifestado un crecimien-
to considerable, emergiendo como un fe-
nómeno que requiere mayor relevancia y
visibilidad en su abordaje (Aparicio-Mar-
tínez et al., 2019; Jiménez-Limas et al.,
2022). Existen factores que favorecen la
aparición de estas conductas, entre ellos
se encuentran el género, antecedentes de
CAD, depresión-ansiedad autorreporta-
das, consumo de sustancias, entre otros
(de Matos et al., 2021; Neumark-Sztainer
et al., 2011); con relación a ello, los estu-
diantes universitarios constituyen uno de
los grupos más vulnerables hacia este tipo
de conductas, con un énfasis marcado en
el género femenino, especícamente en jó-
venes universitarias de entre 18 y 25 años
(Yaqoob et al., 2022; Escolar-Llamazares et
al., 2023; Yoon et al., 2023).
Existe amplia evidencia cientíca que
corrobora la prevalencia de CAD en es-
tudiantes de nivel superior. Como refe-
rencia, en Estados Unidos, en un estudio
realizado en población universitaria de
18 años el 31% presentaba CAD (Hao et
al., 2022). En cuanto a los trastornos de
la conducta alimentaria, la tendencia se
mantiene, con superior proporción en el
género femenino (Eck & Byrd-Bredben-
ner, 2021). Agentes como estrés constante
y mala calidad de sueño convierten a esta
población en susceptible a la adopción y
desarrollo de las CAD, como atracones
(Suna & Ayaz, 2022).
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 228 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Se reconoce el impacto que una mala
calidad de la dieta puede tener en la salud
mental, pudiendo actuar como un factor
que contribuya al desarrollo de trastornos
mentales y, en consecuencia, de trastornos
de la conducta alimentaria. Nutrientes
como las vitaminas B y C son fundamen-
tales en la producción y estabilización de
neurotransmisores como la serotonina y
dopamina, directamente relacionadas con
la regulación del estado de ánimo (Abbas-
pour et al., 2025; Silva et al., 2025; Zhang
et al., 2025). De ahí que exista una relación
entre la ansiedad y CAD en estudiantes
universitarios, por consiguiente, quienes
presentan dietas desequilibradas, especí-
camente aquellas con bajo consumo de
vitamina C, han demostrado un mayor
riesgo de desarrollar este tipo de con-
ductas, siendo más frecuente las de tipo
impulsivas (Proskuryakova & Lobykina,
2019).
De acuerdo con Todisco et al. (2020),
la impulsividad se presenta con mayor
incidencia en niveles signicativamente
más bajos de vitamina D, en comparación
con los no impulsivos, denotando una
tendencia hacia la deciencia de vitami-
na D a nivel mundial. El estudio de Dong
et al. (2022) expresa que, en estudiantes
universitarios, únicamente el 12.1% con-
sume las cantidades necesarias para una
dieta saludable. Esto concuerda con los
hallazgos de Nagata et al. (2022), quienes
indican que, en pacientes ingresados en
hospitalización a causa de algún trastorno
de la conducta alimentaria, el consumo de
vitamina D estuvo por debajo de lo esta-
blecido. La población universitaria cons-
tituye un grupo vulnerable ante factores
de estrés y el mantenimiento de dietas
desbalanceadas, afectando el consumo de
diversos nutrientes, siendo la baja ingesta
de vitaminas asociada a inestabilidad, es-
tado de alerta elevado, agitación, conduc-
tas impulsivas, entre otros (Tokarchuk et
al., 2022).
La evidencia señala también alteracio-
nes en los niveles de minerales esenciales,
en individuos con episodios de ingesta
incontrolada y conductas purgativas, el
consumo dietético reeja deciencia de
micronutrientes, en contraste con el con-
sumo elevado de macronutrientes, esto
según lo señalado por Wiklund et al.,
(2022), quienes además reeren un ca-
rente consumo de hierro en mujeres con
atracones, asociándose con efectos nega-
tivos en su salud reproductiva;Sakae et
al. (2020) sugieren implicación de un nivel
deciente de zinc en conductas purgati-
vas y atracones, debido a que este mineral
actúa en la regulación del apetito, eviden-
ciando mejoría en individuos con estos
patrones alimenticios, posterior al trata-
miento conpolaprezinc.
La importancia de una adecuada in-
gesta mineral no recae únicamente en las
repercusiones a nivel físico, por ejemplo,
Da et al. (2026) enuncian una importan-
te relación entre el consumo mineral y
la salud mental, el riesgo de desarrollar
trastornos del estado de ánimo como an-
siedad y depresión se vio reducido ante
un adecuado nivel de magnesio, potasio,
manganeso, zinc y cobre; en población
universitaria, estudiantes con una ingesta
dietética conformada en su mayoría por
frutas, verduras, frutos secos y pescado,
es decir, alimentos con un alto nivel mi-
neral, reportaron menor sintomatología
psicológica (Solomouet al. 2023). El estu-
dio del patrón de consumo de minerales
resulta de gran relevancia, esto debido a la
prevalencia de manifestaciones clínicas de
ansiedad y depresión en universitarios,
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 229 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
donde se ha identicado asociaciones
entre malos hábitos alimenticios y estrés
(Ramón-Arbués et al., 2020).
Manifestaciones de la CAD pueden ge-
nerar o intensicar síntomas de ansiedad
(Mendieta et al., 2025; Sander et al., 2021).
De acuerdo con elDSM-5-TR,la ansiedad
es una respuesta emocional caracterizada
por la preocupación persistente y despro-
porcionada ante posibles futuros even-
tos negativos o amenazantes (American
Psychiatric Association [APA], 2022). In-
dividuos con preocupación excesiva por
el peso, la gura o la comida desarrollan
altos niveles de ansiedad, que, a su vez,
refuerzan conductas alimentarias disfun-
cionales como el control excesivo sobre
la comida, el vómito o el uso de laxan-
tes (Eck & Byrd-Bredbenner, 2021). Esto
aumenta signicativamente el riesgo de
desarrollar trastornos de la conducta ali-
mentaria (Rodríguez-Suárez et al., 2022),
por ello, se destaca la importancia de un
abordaje integral que no solo promueva
la reeducación alimentaria, sino que tam-
bién incorpore estrategias efectivas para
la gestión de la ansiedad y la regulación
emocional.
Los individuos con mayores niveles
de depresión presentan episodios más
frecuentes de ingesta excesiva y senti-
mientos de culpa posteriores, lo que agra-
va su malestar psicológico. La depresión
constituye un trastorno del estado de
ánimo caracterizado por síntomas per-
sistentes de tristeza, pérdida de interés o
placer, alteraciones del sueño o apetito,
sentimientos de inutilidad o culpa, entre
otros (APA, 2022). La carencia de micro-
nutrientes puede potenciar estos síntomas
y dicultar la recuperación emocional; Da
Luz et al. (2023) destacan la necesidad de
abordar de forma conjunta la depresión y
el estado nutricional, adicionalmente, se
resalta que la ingesta alimenticia no actúa
de manera aislada, ya que intervienen fac-
tores psicológicos y sociales (Zielińskaet
al., 2023). Eck y Byrd-Bredbenner (2021)
reportan la necesidad de fortalecer habili-
dades emocionales mediante intervencio-
nes terapéuticas, permitiendo disminuir
la sintomatología depresiva y favorecer
una relación más equilibrada con la ali-
mentación.
Las CAD en población universitaria re-
presentan una problemática creciente de
salud pública, con prevalencias que osci-
lan entre el 25 % y el 38.4 % a nivel interna-
cional (Cheahet al., 2024; Jiménez-Limas
et al., 2022). La literatura coincide en que
las CAD no son un fenómeno aislado, sino
el resultado de la interacción entre facto-
res psicológicos y personales, en donde la
ansiedad, la depresión y la baja autoesti-
ma, actúan como mediadores claves en su
desarrollo y persistencia (Jo et al., 2025). A
escala global, una revisión sistemática es-
timó una prevalencia promedio de CAD,
del 19.7 % en 145 000 estudiantes universi-
tarios de 40 países, con el sexo femenino y
mayor índice de masa corporal como fac-
tores de riesgo predominantes (Alhaj et
al., 2022). En América Latina, el proble-
ma alcanza el 35 % (Gutiérrez-Espinoza
et al., 2025), y en Ecuador se intensica;
apenas el 2 % de los estudiantes mantiene
una dieta equilibrada, mientras que más
del 78 % presenta hábitos poco saludables
(Suárez-González et al., 2025).
En Ecuador, los estudios señalan una
vulnerabilidad particular en los estudian-
tes de Cuenca debido a la convergencia
de factores emocionales, nutricionales y
personales (Castro et al., 2023; Reivan Or-
tizet al., 2024), sin embargo, la producción
cientíca nacional continúa siendo escasa
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 230 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
y principalmente descriptiva, centrada en
la prevalencia más que en la comprensión
de los mecanismos que integran la salud
mental, la nutrición y la conducta alimen-
taria, por lo tanto, se requiere fortalecer la
investigación local mediante un enfoque
integral que analice la relación entre an-
siedad, depresión, patrones nutricionales
y CAD, generando evidencia aplicable
que sustente estrategias de prevención y
promoción del bienestar psicológico y ali-
mentario en la población universitaria.
El presente estudio tuvo como objeti-
vo general: Determinar la relación entre
el patrón alimenticio de vitaminas y mi-
nerales, la sintomatología de ansiedad y
depresión, y la conducta alimentaria des-
ordenada en estudiantes universitarios.
A partir de este objetivo, se consideró (1)
describir las variables sociodemográcas
y psicológicas de la población de estudio;
(2) conocer las diferencias entre las va-
riables sociodemográcas y las variables
psicológicas de la población de estudio;
(3) estimar las correlaciones entre las va-
riables de ansiedad y depresión, conducta
alimentaria desordenada y vitaminas y
minerales.
Materiales y métodos
Diseño
El presente estudio se desarrolló bajo un
enfoque cuantitativo, con diseño observa-
cional, no experimental, analítico, trans-
versal y de alcance correlacional. Partici-
pantes
Los datos evaluados en el presente
estudio fueron obtenidos de un proyecto
investigativo de mayor alcance, el cual es-
tuvo conformado por 322 estudiantes de
la Universidad Católica de Cuenca. Dicha
muestra se integró a partir de un muestreo
no probabilístico intencional, garantizan-
do además el uso de un consentimiento
informado. No se consideraron a estu-
diantes en estado gestacional, con altera-
ciones endócrinas o genéticas, ni aquellos
que mantuvieran una dieta orientada a la
pérdida de peso o que consumieran fár-
macos o suplementos capaces de inuir
en los niveles de glucosa, lípidos, peso
corporal o en la presión arterial. Se inclu-
yeron a participantes con o sin trastornos
alimentarios, a razón de garantizar la va-
lidez y signicancia de la muestra. Las
características de la muestra, así como el
método de muestreo, se encuentran deta-
lladas en estudio previo (Reivan Ortiz et
al., 2025).
Medidas
El registro de la ingesta dietética de los
participantes se realizó mediante la apli-
cación del Cuestionario de Frecuencia de
Consumo de Alimentos (FFQ). Se analizó
tres factores nutricionales empíricos, des-
critos previamente por Reivan Ortiz et al.
(2025), quienes aplicaron un análisis fac-
torial del cual se extrajeron tres patrones
basados en los datos de consumo duran-
te los últimos 12 meses: NP1, asignado al
factor que evalúa el elevado nivel mineral
y vitamínico; NP2, asignado a un conteni-
do de carbohidratos; y NP3, asignado a un
elevado contenido de lípidos y sodio.
La valoración del estado psicológico se
realizó mediante la Escala de Depresión,
Ansiedad y Estrés (DASS-21), reactivo psi-
cológico auto informado que consta de 21
preguntas sobre actividades durante los
últimos 7 días, con respuestas valoradas
en una escala Likert desde 0 (nunca) a 3
(casi siempre). La puntuación total del
instrumento reeja el nivel de malestar
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 231 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
psicológico general. Su consistencia inter-
na fue alta, con α = 0.80 (depresión), 0.82
(ansiedad), 0.86 (estrés) y 0.90 (total).
La Conducta Alimentaria Desorde-
nada (CAD) fue valorada a través del In-
ventario de Trastornos de la Conducta
Alimentaria EDI-3, conocido por ser un
instrumento de autoinforme que evalúa
tanto síntomas de los trastornos de la con-
ducta alimentaria como caracteres psico-
lógicos asociados. Consta de 91 ítems or-
ganizados en 12 escalas, agrupándose en
seis índices que permiten valorar el riesgo
de Trastornos de Conducta Alimentaria,
la inecacia personal, los problemas inter-
personales, problemas afectivos, el exceso
de control y el desajuste psicológico glo-
bal (Lizana-Calderón et al., 2022; Punzi et
al., 2023).
Se recolectó, además, información so-
cioeconómica referente a: sexo, edad, es-
tado civil.
Procedimiento
El proceso de reclutamiento tuvo la apro-
bación formal de la máxima autoridad
de la Universidad Católica de Cuenca y
de los responsables del programa corres-
pondiente. Inicialmente, se remitió la in-
vitación mediante el correo electrónico
institucional y, aquellos que accedieron,
contribuyeron durante dos fases de eva-
luación. La primera evaluación se de-
sarrolló en un salón de clase y tuvo una
extensión de alrededor de 40 minutos, te-
niendo como responsables a dos psicólo-
gos clínicos y un nutricionista, todos com-
petentes en los instrumentos utilizados en
el estudio. Las mediciones recolectaron
información sobre aspectos nutriciona-
les, psicológicos y sociodemográcos de
los participantes. La segunda evaluación,
programada para fechas y horarios espe-
cícos, tuvo como objetivo la recolección
de datos antropométricos y bioquímicos.
Este proceso fue realizado por un equipo
conformado por una enfermera y un psi-
cólogo clínico con amplia experiencia en
el área. La recopilación de toda la infor-
mación se efectuó en octubre de 2023, des-
tacando la colaboración libre, sin compen-
saciones nancieras ni académicas.
Análisis estadístico
La CAD, evaluada mediante el EDI-3, fue
considerada la variable dependiente. El
patrón de consumo de vitaminas y mine-
rales, la sintomatología de ansiedad y la
sintomatología de depresión fueron con-
sideradas variables independientes. Asi-
mismo, sexo, edad, estado civil y carrera
fueron tratadas como variables sociode-
mográcas.
Se calcularon estadísticos de frecuen-
cias y porcentajes totales y absolutos, para
las variables sociodemográcas de mane-
ra particular por sexo y carrera. Adicional
a ello, posterior al análisis de normalidad
de los datos para la variable sexo, se apli-
caron pruebas t de Student con el n de
evaluar diferencias signicativas entre
ambos grupos. En cambio, para la variable
carrera se realizó un análisis de varianza
de un factor (ANOVA), utilizado también
para encontrar diferencias estadísticas en-
tre cada carrera.
En lo que ataña a la relación entre las
variables de ansiedad y depresión, con-
ducta alimentaria desordenada y vitami-
nas y minerales, se construyó una matriz
de correlaciones mediante el coeciente
de correlación de Pearson. De forma gene-
ral, se jó un nivel de signicancia de 0.05.
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 232 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Resultados
Características de la muestra por sexo
y sus diferencias con las variables del
estudio
Basado en los hallazgos de los procedi-
mientos aplicados, la muestra estuvo con-
formada en el 62% por el sexo femenino y
el 38% restante por el masculino. Ahora,
entrando a detalle en las diferencias que
presentaban ambos grupos con las varia-
bles de esta investigación, para el patrón
alimentario de vitaminas y minerales se
observó una media de 6.03 (DE= 1.29) en
el grupo de mujeres, mientras que en los
hombres la media fue de 6.00 (DE= 1.23)
(Tabla 1). Respecto a las CAD, las muje-
res obtuvieron una media de 51.89 (DE=
14.24) y los hombres de 52.37 (DE= 13.75);
del mismo modo, en los síntomas depre-
sivos, las mujeres presentaron una media
de 9.00 (DE= 6.81) y los hombres de 9.54
(DE= 6.70), manteniendo la similitud entre
ambos grupos; por último, correspondien-
te a los síntomas de ansiedad, las mujeres
mostraron una media de 7.31 (DE= 5.41) y
los hombres de 6.96 (DE= 5.37) (Tabla 1).
Tabla 1.
Descriptivos de la muestra por sexo
Grupo N° Media Mediana DE EE
Patrón de vitaminas y minerales 0 200 6.03 6.05 1.29 0.0910
1 122 6.00 5.96 1.23 0.111
EDI 3 0 200 51.89 51.98 14.24 1.0068
1 122 52.37 51.36 13.75 1.245
DASS_dep 0 200 9.00 8.46 6.81 0.4813
1 122 9.54 9.03 6.70 0.607
DASS_anx 0 200 7.31 6.87 5.41 0.3828
1 122 6.96 6.97 5.37 0.486
Nota. EDI 3: Inventario de Trastornos de la Conducta Alimentaria; DASS_dep: Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés
(Dimensión de depresión); DASS_anx: Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (Dimensión de ansiedad); Grupo 0:
Sexo Femenino; Grupo 1: Sexo Masculino; DE: Desviación Estándar; EE: Error Estándar.
No se observaron diferencias estadís-
ticamente signicativas entre sexos al
aplicar pruebas T. Tanto el valor p como
el tamaño de efecto de cada variable, no
demostraron variaciones o valores indica-
tivos de contrastes o disimilitudes en los
dos grupos (Tabla 2).
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 233 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Tabla 2.
Características de la muestra por carrera y sus diferencias con las variables del estudio
T Valor P-valor Diferencia
de medias
EE de la
diferencia
d de
Cohen
Patrón de vitaminas y minerales 0.212 0.832 0.0309 0.145 0.0244
EDI 3 -0.294 0.769 -0.4755| 1.615 -0.0338
DASS_dep -0.696 0.487 -0.5412 0.777 -0.0800
DASS_anx 0.576 0.565 0.3569 0.620 0.0661
Nota. EDI 3: Inventario de Trastornos de la Conducta Alimentaria; DASS_dep: Escala de Depresión, Ansie-
dad y Estrés (Dimensión de depresión); DASS_anx: Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (Dimensión de
ansiedad); T valor: T de Student; p valor: valor de signicancia; EE de la diferencia: Error Estándar de la
diferencia de medias; d de Cohen: Tamaño del efecto.
los estudiantes de psicología presentaron una
media inferior (8.44, DE= 6.37), de acuerdo
con lo reportado; nalmente, en los síntomas
de ansiedad, los estudiantes de medicina regis-
traron la media más elevada (7.62, DE= 5.60),
mientras que los estudiantes de psicología
(6.94, DE= 5.34) y odontología (6.82, DE=
5.16) mostraron medias ligeramente menores,
sin diferencias descriptivas marcadas entre los
grupos.
Con base en lo mencionado, mediante un
ANOVA de un factor (tabla 3), al igual que
con el género, los resultados indicaron que no
existieron diferencias estadísticamente signi-
cativas entre las carreras en ninguna de las
variables analizadas, esto considerando que
el valor F de todas las variables se mantienen
cerca de 1, y en el caso del valor p son mayo-
res a 0.05 en su totalidad.
Partiendo de lo expuesto en el aparta-
do anterior, a continuación, se abordarán
las características de la muestra y sus dife-
rencias únicamente por carrera (Tabla 3).
El 40.7% correspondió a la carrera de me-
dicina, el 30.1% a odontología y el 29.2% a
psicología.
Vinculado al patrón alimentario de vitami-
nas y minerales, los estudiantes de medicina
presentaron una media de 6.06 (DE= 1.31),
mientras que los estudiantes de odontología
obtuvieron una media de 5.88 (DE= 1.22),
por su parte, los estudiantes de psicología
registraron la media más alta, con un valor
de 6.12 (DE= 1.24). Sosteniendo el patrón,
en las CAD, los estudiantes de odontología
mostraron la media más elevada (52.92, DE=
13.15), seguidos por los estudiantes de me-
dicina (52.14, DE= 14.03); en secuencia, los
estudiantes de psicología presentaron una me-
dia escasamente menor (51.10, DE= 14.99),
manteniéndose valores similares entre las tres
carreras.
Correspondiente a los síntomas depresivos,
los estudiantes de odontología obtuvieron la
media más alta (9.98, DE= 6.63), seguidos por
los estudiantes de medicina (9.18, DE= 7.10),
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 234 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Tabla 3.
Descriptivos de la muestra por carrera y ANOVA
Grupo N° Media DE EE
EDI 3
1 131 52.14 14.03 1.225
2 97 52.92 13.15 1.335
3 94 51.10 14.99 1.546
DASS_anx
1 131 7.62 5.60 0.489
2 97 6.82 5.16 0.524
3 94 6.94 5.34 0.551
DASS_dep
1 131 9.18 7.10 0.621
2 97 9.98 6.63 0.674
3 94 8.44 6.37 0.657
Patrón de vi-
taminas y mi-
nerales
1 131 6.06 1.31 0.115
2 97 5.88 1.22 0.124
3 94 6.12 1.24 0.127
F P-valor
EDI 3 0.397 0.673
DASS_anx 0.726 0.485
DASS_dep 1.331 0.266
Patrón de vi-
taminas y mi-
nerales
0.951 0.388
Nota. EDI 3: Inventario de Trastornos de la Conducta Alimentaria; DASS_dep: Escala de Depresión, Ansie-
dad y Estrés (Dimensión de depresión); DASS_anx: Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (Dimensión de
ansiedad); Grupo 1: Carrera de Medicina; Grupo 2: Carrera de Odontología; Grupo 3: Carrera de Psicología;
DE: Desviación Estándar; EE: Error Estándar; F: Análisis de varianza; P-valor: valor de signicancia.
Correlaciones entre el perl psicológico
con las variables relacionadas con la
conducta alimentaria
Para evaluar el grado de asociación lineal
entre las CAD, perl psicológico (ansie-
dad y depresión) y el patrón alimentario
de vitaminas y minerales, se calculó el
coeciente de correlación de Pearson (r)
(Tabla 4).
En primer lugar, en lo que compete a
la CAD, se determinaron correlaciones
positivas y estadísticamente signicati-
vas entre las CAD y el perl psicológico.
Especícamente, la conducta se asoció
positivamente tanto con la ansiedad (r =
.451, p < .001) como con la depresión (r =
.398, p < .001). Por igual, se observó una
correlación positiva entre la presencia de
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 235 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
ansiedad y depresión (r = .360, p < .001),
lo cual denota la comorbilidad esperada
entre estos constructos.
Analizando otro punto, al estudiar el
patrón de consumo de vitaminas y mine-
rales, los resultados revelaron correlacio-
nes inversas signicativas con las varia-
bles de perl psicológico, en ambos casos
para ansiedad y depresión. Se visualizó
que, una mayor adherencia a este patrón
alimentario se relaciona con menores
puntuaciones en CAD (r = -.139, p = .012),
ansiedad (r = -.196, p < .001) y depresión (r
= -.157, p = .005).
Tabla 4.
Matriz de correlación
EDI 3
Patrón de
vitaminas y
minerales
DASS_anx DASS_dep Edad
EDI 3 R -
gl -
Valor P -
Patrón de
vitaminas y
minerales
R -0.139 -
gl 320 -
Valor P 0.012 -
DASS_anx R 0.451 -0.196 -
gl 320 320 -
Valor P < .001 < .001 -
DASS_dep R 0.398 -0.157 0.360 -
gl 320 320 320 -
Valor P < .001 0.005 < .001 -
Edad R 0.043 -0.071 0.076 0.028 -
gl 320 320 320 320 -
Valor P 0.441 0.202 0.175 0.621 -
Nota. EDI 3: Inventario de Trastornos de la Conducta Alimentaria; DASS_anx: Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés
(Dimensión de ansiedad); DASS_dep: Escala de Depresión, Ansiedad y Estrés (Dimensión de depresión); R: correla-
ción de Pearson; gl: grado de libertad; Valor P: valor de signicancia.
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 236 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Discusión
Como se mencionó previamente, y res-
pondiendo al primer objetivo de esta in-
vestigación, la literatura ha descrito aso-
ciaciones entre la conducta alimentaria
desordenada y variables emocionales,
conductuales y nutricionales, como la
ansiedad, la depresión y los patrones ali-
mentarios de menor calidad. Aunque al-
gunos estudios han descrito una mayor
vulnerabilidad en mujeres universitarias
frente a determinadas manifestaciones de
CAD, en la presente investigación no se
observaron diferencias estadísticamente
signicativas según sexo. En cambio, se
encontraron asociaciones positivas entre
las puntuaciones de CAD y la sintoma-
tología ansiosa y depresiva. En cuanto
al patrón alimentario de vitaminas y mi-
nerales, los resultados evidenciaron una
asociación inversa con la conducta ali-
mentaria desordenada, lo cual indica que
las puntuaciones más altas en este patrón
de consumo se asociaron con puntuacio-
nes más bajas de CAD.
Con relación con al segundo objetivo,
el análisis de esta investigación no evi-
denció diferencias estadísticamente sig-
nicativas entre hombres y mujeres en
ninguna de las variables estudiadas. En
el caso del patrón nutricional, las pun-
tuaciones medias fueron similares entre
ambos grupos, lo que indica resultados
comparables en el patrón de consumo de
vitaminas y minerales, independiente-
mente del sexo. Tampoco se observaron
diferencias signicativas en CAD ni en
sintomatología ansiosa o depresiva. Estos
resultados contrastan con investigaciones
que señalan mayores niveles de insatisfac-
ción corporal, ansiedad, estrés o preocu-
pación por la delgadez en mujeres, y una
mayor presencia de conductas bulímicas
o ejercicio compensatorio en hombres (Be-
nitez et al., 2019; Escolar-Llamazares et al.,
2023; Gaibor-González & Moreta-Herrera,
2020). La ausencia de diferencias estadís-
ticamente signicativas podría estar rela-
cionada con características contextuales
compartidas, como la homogeneidad del
entorno universitario y las demandas aca-
démicas similares (Aidoud et al., 2021).
No obstante, esta explicación es hipotéti-
ca, puesto que el estudio no evaluó la rela-
ción entre estas características y la ausen-
cia de diferencias según sexo. Aunque no
se observaron diferencias según sexo, los
resultados muestran que las asociaciones
entre las variables nutricionales y psicoló-
gicas estuvieron presentes en la muestra
analizada (Escolar-Llamazares et al., 2023;
Moreta-Herrera et al., 2021).
No se hallaron diferencias estadísti-
camente signicativas entre las carreras
analizadas. Sin embargo, los resultados
pueden interpretarse considerando la evi-
dencia que vincula la alimentación con la
salud mental en universitarios. Estudios
previos han mostrado que una dieta de
baja calidad, con escaso consumo de fru-
tas, vegetales y alimentos ricos en micro-
nutrientes, se asocia con mayores niveles
de ansiedad, depresión y estrés (Keck et
al., 2020; Ramón-Arbués et al., 2019). Asi-
mismo, estudios previos han asociado las
deciencias de vitamina D, vitaminas del
complejo B, magnesio y zinc con una ma-
yor presencia de sintomatología ansiosa y
depresiva (Zielińska et al., 2023). A partir
de la evidencia previa, se ha planteado
que una alimentación nutricionalmente
adecuada podría considerarse dentro de
estrategias integrales de promoción del
bienestar psicológico (Kris-Etherton et al.,
2021). No obstante, el presente estudio no
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 237 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
evaluó una intervención nutricional ni sus
posibles resultados.
En cuanto al tercer objetivo, se encon-
tró una correlación positiva y estadística-
mente signicativa entre las puntuaciones
de ansiedad y CAD, esta última evaluada
mediante la puntuación total del EDI-3.
Esto indica que las puntuaciones más al-
tas de ansiedad coexistieron con puntua-
ciones más altas de CAD en la muestra
estudiada. Este hallazgo es coherente con
investigaciones previas que han identi-
cado asociaciones entre la ansiedad y los
patrones alimentarios desordenados en
jóvenes universitarios expuestos a altas
demandas académicas y emocionales (Er-
nst et al., 2021; Jo et al., 2025).
Desde una perspectiva teórica, esta
asociación podría relacionarse con dicul-
tades en la regulación de la ingesta y con el
posible empleo de conductas alimentarias
disfuncionales como estrategias de afron-
tamiento (Ciarma & Mathew, 2017; Ricca
et al., 2012). Sin embargo, estas posibles
variables explicativas no fueron evalua-
das en el presente estudio. Los resultados
también mostraron una asociación inver-
sa entre las puntuaciones de ansiedad y el
patrón alimenticio con mayor consumo de
vitaminas y minerales. En concreto, una
menor adherencia a este patrón alimenta-
rio se asoció con puntuaciones más altas
de ansiedad.
Estudios previos han descrito asocia-
ciones entre dietas de mayor calidad nu-
tricional y perles psicológicos más favo-
rables, así como entre una alimentación
deciente y una mayor presencia de sinto-
matología psicológica (Cheng et al., 2020).
Asimismo, investigaciones anteriores han
señalado que los patrones alimentarios y
el estado psicológico se encuentran inte-
rrelacionados y se asocian con diferentes
indicadores de salud mental y metabólica
en jóvenes con distintos perles de riesgo
(Fernández-Aranda et al., 2023; Reivan
Ortiz et al., 2025).
Los resultados mostraron una corre-
lación positiva y estadísticamente signi-
cativa entre la depresión y las CAD. Esto
indica que las puntuaciones más altas de
sintomatología depresiva se asociaron con
una mayor presencia de conductas ali-
mentarias desordenadas. Este resultado
es coherente con investigaciones anterio-
res que han descrito asociaciones entre la
depresión y conductas como la restricción
alimentaria, los episodios de ingesta exce-
siva y los sentimientos de culpa relaciona-
dos con la alimentación, manifestaciones
que suelen coexistir con un mayor males-
tar emocional (Eck & Byrd-Bredbenner,
2021).
Se identicó una correlación inversa
entre la depresión y el patrón de consumo
de vitaminas y minerales. Este hallazgo es
coherente con estudios que han relaciona-
do las dietas de baja calidad nutricional
con una mayor presencia de sintomato-
logía depresiva en población universita-
ria (Ramón-Arbués et al., 2020; Solomou
et al., 2023). De manera complementaria,
investigaciones previas han descrito aso-
ciaciones entre las deciencias de micro-
nutrientes como vitamina D, vitaminas
del complejo B, zinc y magnesio y dife-
rentes manifestaciones relacionadas con
el estado de ánimo (Zielińska et al., 2023).
Sin embargo, el presente estudio evaluó
un patrón de consumo alimentario y no
conrmó deciencias bioquímicas indivi-
duales.
Resulta pertinente señalar las diferen-
tes limitaciones que presenta el estudio,
las cuales deben considerarse al valorar
los hallazgos obtenidos. La investigación
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 238 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
fue llevada a cabo en una población uni-
versitaria perteneciente al grupo etario de
adultos jóvenes, por lo que los resultados
alcanzados podrían no ser generalizables
a otras poblaciones o grupos etarios. De
igual manera, los resultados se limitan
a la sintomatología ansiosa y depresiva
y al patrón de consumo de vitaminas y
minerales evaluados en este estudio, por
lo que no pueden extrapolarse directa-
mente a otros perles psicológicos o pa-
trones alimentarios. Adicionalmente, el
diseño transversal y correlacional impide
establecer relaciones causales entre las va-
riables planteadas y únicamente permite
identicar asociaciones. Debido a que las
variables fueron evaluadas en un mismo
periodo, no es posible determinar si la sin-
tomatología ansiosa o depresiva antecede
a la CAD, si la CAD precede a estas ma-
nifestaciones psicológicas o si las asocia-
ciones encontradas se relacionan con otras
variables no evaluadas. Tampoco puede
establecerse si el patrón alimentario an-
tecede a la sintomatología psicológica o
si el estado psicológico se relaciona con
cambios posteriores en la alimentación.
El empleo de instrumentos psicológicos
de autorreporte podría haber implicado
sesgos relacionados con la deseabilidad
social o con la percepción de la conducta
alimentaria y del estado emocional.
Para futuros estudios resulta pertinen-
te desarrollar investigaciones con diseños
longitudinales o de cohorte que permitan
analizar la evolución temporal de los par-
ticipantes respecto al patrón alimenticio,
el patrón psicológico y la CAD, así como
examinar la dirección temporal de las aso-
ciaciones y aportar evidencia más sólida
sobre la secuencia temporal de estas va-
riables. No obstante, el establecimiento de
relaciones causales requeriría diseños adi-
cionales y el control de posibles variables
de confusión. Además, sería apropiado
considerar la ampliación y diversicación
de la muestra hacia diferentes grupos eta-
rios, distintos niveles educativos y contex-
tos socioculturales, con el n de contrastar
la validez de los resultados y ampliar su
validez externa.
Este estudio aporta evidencia empírica
acerca de las asociaciones entre el patrón
de consumo de vitaminas y minerales, la
conducta alimentaria desordenada y la
sintomatología ansiosa y depresiva. Los
resultados muestran que las puntuaciones
más altas en el patrón de consumo de vi-
taminas y minerales se asociaron con pun-
tuaciones más bajas de CAD, ansiedad y
depresión, lo que aporta una perspectiva
relevante para el desarrollo de estrategias
de evaluación que analicen de manera
conjunta los hábitos alimentarios y las va-
riables psicológicas. Asimismo, la base de
datos utilizada contribuye al desarrollo de
la investigación local, ya que los resulta-
dos aportan evidencia procedente de una
muestra universitaria ecuatoriana y pue-
den servir como antecedente para futuras
investigaciones en contextos nacionales y
latinoamericanos. Sin embargo, la genera-
lización de estos hallazgos debe realizarse
con cautela debido a las características de
la muestra y al diseño del estudio.
Contribución de los autores
1. E. J. M. P: Conceptualización, Me-
todología y estadística, Análisis de
resultados; Redacción del artículo;
Revisión nal del artículo
2. L. S. L. S: Conceptualización, Me-
todología y estadística, Análisis de
resultados; Redacción del artículo
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 239 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
3. A. J. R. G: Conceptualización, Dis-
cusión; Redacción del artículo
4. K. M. A. G: Conceptualización, Dis-
cusión; Redacción del artículo
5. M. A. C. I: Conceptualización, Dis-
cusión; Redacción del artículo
6. V. E. A. S: Conceptualización, Dis-
cusión; Redacción del artículo
Agradecimientos
Un agradecimiento especial al Student
Science Program (SSP) y a la Facultad de
Psicología Clínica de la Universidad Ca-
tólica de Cuenca, que contribuyeron de
manera directa en la producción de esta
investigación.
Aprobación del comité de
ética y consentimiento para
participar en el estudio
El estudio se realizó a partir de una base
de datos perteneciente a un proyecto pre-
viamente autorizado por el comité de éti-
ca correspondiente. Para su utilización se
contó con el permiso otorgado por parte
de los autores del proyecto original. Por
supuesto, los datos utilizados en esta in-
vestigación fueron utilizados exclusiva-
mente con nes cientícos, respetando la
privacidad y los derechos de los partici-
pantes.
Referencias
Abbaspour, R., Weisbrodt, S. E., Nauhria, S.,
Chan, M., Rawji, A. K., Jazi, P. B., & Ma-
ity, S. (2025). Plant-based and plant-pre-
dominant diets among healthcare stu-
dents: A systematic review. Cureus, 17(7),
e87294. https://doi.org/10.7759/cu-
reus.87294
Aidoud, A., Elahcene, O., Bravo, R., & Ugar-
temendia, L. (2021). Nutritional status
and dietary behaviours of Northern Al-
geria university students. Acta Univer-
sitatis Sapientiae, Alimentaria, 14(1),
1–13. https://doi.org/10.2478/au-
sal-2021-0001
Alhaj, O. A., Fekih-Romdhane, F., Sweidan,
D. H., Saif, Z., Khudhair, M. F., Gha-
zzawi, H., Nadar, M. S., Alhajeri, S. S.,
Levine, M. P., & Jahrami, H. (2022). The
prevalence and risk factors of screen-
based disordered eating among universi-
ty students: A global systematic review,
meta-analysis, and meta-regression. Eat-
ing and Weight Disorders–Studies on
Anorexia, Bulimia and Obesity, 27(8),
3215–3243. https://doi.org/10.1007/
s40519-022-01452-0
Alsheweir, A., Goyder, E., Alnooh, G., & Ca-
ton, S. J. (2023). Prevalence of eating dis-
orders and disordered eating behaviours
amongst adolescents and young adults
in Saudi Arabia: A systematic review.
Nutrients, 15(21), 4643. https://doi.
org/10.3390/nu15214643
American Psychiatric Association. (2022).
Diagnostic and statistical manual of
mental disorders (5th ed., text rev.).
American Psychiatric Association Publi-
shing. https://doi.org/10.1176/appi.
books.9780890425787
Aparicio-Martínez, P., Perea-Moreno, A. J.,
Martínez-Jiménez, M. P., Redel-Macías,
M. D., Pagliari, C., & Vaquero-Abellán,
M. (2019). Social media, thin-ideal, body
dissatisfaction and disordered eating atti-
tudes: An exploratory analysis. Interna-
tional Journal of Environmental Research
and Public Health, 16(21), 4177. https://
doi.org/10.3390/ijerph16214177
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 240 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Benítez, A., Sánchez, S., Bermejo, M. L.,
Franco-Reynolds, L., García-Herraiz,
M. A., & Cubero, J. (2019). Análisis del
riesgo de sufrir trastornos alimentarios
en jóvenes universitarios de Extremadu-
ra (España). Enfermería Global, 18(2),
124–143. https://doi.org/10.6018/
eglobal.18.2.313421
Bhardwaj, M., & Bal, B. S. (2023). The impor-
tance of eating behaviour: A systematic
review. International Journal of Advanced
Academic Studies, 5(6), 21–23. https://
doi.org/10.33545/27068919.2023.
v5.i6a.996
Castro, A., Matute Uloa, G., Morales Pin, N.,
& Zambrano Arauz, P. (2023). Proble-
mas emergentes de salud mental en ado-
lescentes ecuatorianos: Una revisión bi-
bliográca. Polo del Conocimiento, 8(9),
976–1020. https://doi.org/10.23857/
pc.v8i9.6064
Cheah, W. L., Shin, E. C. V., & Hazmi, H.
(2024). Examining gender difference in
disordered eating behaviour and its asso-
ciated factors among college and univer-
sity students in Sarawak. Nutrition and
Health, 30(3), 587–595. https://doi.
org/10.1177/02601060221132597
Cheng, Y., Huang, Y., Huang, W., & Zhang,
L. (2020). Vitamin D supplementation
improves depressive symptoms: A sys-
tematic review and meta-analysis of ran-
domized controlled trials. Journal of Af-
fective Disorders, 271, 1–10. https://
doi.org/10.1016/j.jad.2020.03.132
Ciarma, J. L., & Mathew, J. M. (2017). Social
anxiety and disordered eating: The inu-
ence of stress reactivity and self-esteem.
Eating Behaviors, 26, 177–181. https://
doi.org/10.1016/j.eatbeh.2017.03.011
Da Luz, F. Q., Mohsin, M., Jana, T. A., Marin-
ho, L. S., Santos, E. D., Lobo, I., Pascoare-
li, L., Gaeta, T., Ferrari, S., Teixeira, P. C.,
Cordás, T., & Hay, P. (2023). An exam-
ination of the relationships between eat-
ing-disorder symptoms, difculties with
emotion regulation, and mental health in
people with binge eating disorder. Behav-
ioral Sciences, 13(3), 234. https://doi.
org/10.3390/bs13030234
Da, W., Kang, M., Wang, H., Qin, L., Che, Y.,
Li, Y., Mao, T., Feng, J., Cheng, B., Liu,
H., Jia, Y., Liu, L., Wen, Y., & Zhang, F.
(2026). Associations of dietary miner-
al intakes with the risk of six common
mental disorders: A prospective cohort
study. Journal of Aective Disorders, 392,
120271. https://doi.org/10.1016/j.
jad.2025.120271
Daniel, L., Haile, D., & Egata, G. (2023). Dis-
ordered eating behaviours and body shape
dissatisfaction among adolescents with
type 1 diabetes: A cross-sectional study.
Journal of Eating Disorders, 11(1), 169.
https://doi.org/10.1186/s40337-023-
00876-y
de Matos, A. P., Rodrigues, P. R. M., Fonse-
ca, L. B., Ferreira, M. G., & Muraro, A.
P. (2021). Prevalence of disordered eating
behaviors and associated factors in Bra-
zilian university students. Nutrition and
Health, 27(2), 231–241. https://doi.
org/10.1177/0260106020971136
Dong, H., Asmolovaite, V., Marseal, N., &
Mearbon, M. (2022). Vitamin D status
and dietary intake in young university
students in the UK. Nutrition & Food
Science, 52(4), 616–626. https://doi.
org/10.1108/NFS-07-2021-0201
Eck, K. M., & Byrd-Bredbenner, C. (2021).
Disordered eating concerns, behaviors,
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 241 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
and severity in young adults clustered
by anxiety and depression. Brain and
Behavior, 11(12), e2367. https://doi.
org/10.1002/brb3.2367
Eliashevich, S. O., Araukho, D. D. N., &
Drapkina, O. M. (2023). Eating behavior:
Disorders and how to assess them. Cardio-
vascular Therapy and Prevention, 22(8),
3663. https://doi.org/10.15829/1728-
8800-2023-3663
Ernst, M., Werner, A. M., Tibubos, A. N., Beu-
tel, M. E., de Zwaan, M., & Brähler, E.
(2021). Gender-dependent associations
of anxiety and depression symptoms with
eating disorder psychopathology in a rep-
resentative population sample. Frontiers
in Psychiatry, 12, 645654. https://doi.
org/10.3389/fpsyt.2021.645654
Escolar-Llamazares, M., Martínez-Martín,
M., Medina-Gómez, M., González-Alon-
so, M., Mercado-Val, E., & Lara-Ortega,
F. (2023). Sociodemographic variables
and body mass index associated with
the risk of eating disorders in Spanish
university students. European Journal of
Investigation in Health, Psychology and
Education, 13(3), 595–612. https://doi.
org/10.3390/ejihpe13030046
Fernández-Aranda, F., Granero, R., & Jimé-
nez-Murcia, S. (2023). Eating disorders
and addictive behaviors: Implications for
human health. Nutrients, 15(17), 3718.
https://doi.org/10.3390/nu15173718
Gaibor-González, I., & Moreta-Herrera, R.
(2020). Dispositional optimism, anxi-
ety, depression and stress in a sample of
Ecuador: Inter-gender differences and
prediction analysis. Actualidades en Psi-
cología, 34(129), 17–31. https://doi.
org/10.15517/ap.v34i129.35148
Gutiérrez-Espinoza, H., Celi-Lalama, D.,
Padilla-Sánchez, H., Flores-Santy, L.
F., Smaili, S. M., Araya-Quintanilla, F.,
Arce-Alvarez, A., Ríos-Riquelme, M.,
& López-Gil, J. F. (2025). Proportion of
disordered eating among Latin Ameri-
can university students: A multicountry
cross-sectional study. Journal of Aective
Disorders, 391, 120050. https://doi.
org/10.1016/j.jad.2025.120050
Hao, M., Fang, Y., Yan, W., Gu, J., Hao, Y.,
& Wu, C. (2022). Relationship between
body dissatisfaction, insufcient physical
activity, and disordered eating behaviors
among university students in southern
China. BMC Public Health, 22(1), 2054.
https://doi.org/10.1186/s12889-022-
14515-9
Jiménez-Limas, K., Miranda-Barrera, V. A.,
Muñoz-Díaz, K. F., Novales-Huidobro,
S. R., & Chico-Barba, G. (2022). Body
dissatisfaction, distorted body image and
disordered eating behaviors in university
students: An analysis from 2017–2022.
International Journal of Environmen-
tal Research and Public Health, 19(18),
11482. https://doi.org/10.3390/
ijerph191811482
Jo, D., Hill, M. L., & Masuda, A. (2025).
Difculty in emotion regulation and
self-concealment as mediators of the link
between psychological distress and disor-
dered eating behavior in emerging adult
women. Behavioral Sciences, 15(9), 1259.
https://doi.org/10.3390/bs15091259
Keck, M. M., Vivier, H., Cassisi, J. E., Dvor-
ak, R. D., Dunn, M. E., Neer, S. M., &
Ross, E. J. (2020). Examining the role of
anxiety and depression in dietary choic-
es among college students. Nutrients,
12(7), 2061. https://doi.org/10.3390/
nu12072061
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 242 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Kinnear, A., Siegel, J. A., Masson, P. C., &
Bodell, L. P. (2023). Functions of disor-
dered eating behaviors: A qualitative anal-
ysis of the lived experience and clinician
perspectives. Journal of Eating Disorders,
11(1), 141. https://doi.org/10.1186/
s40337-023-00854-4
Kris-Etherton, P. M., Petersen, K. S., Hibbeln,
J. R., Hurley, D., Kolick, V., Peoples, S.,
Rodriguez, N., & Woodward-Lopez, G.
(2021). Nutrition and behavioral health
disorders: Depression and anxiety. Nutri-
tion Reviews, 79(3), 247–260. https://
doi.org/10.1093/nutrit/nuaa025
Lizana-Calderón, P., Cruzat-Mandich, C.,
Díaz-Castrillón, F., Alvarado, J. M., &
Compte, E. J. (2022). Psychometric prop-
erties of the Eating Disorder Inventory-3
(EDI-3) in Chilean youth. Frontiers in
Psychology, 13, 806563. https://doi.
org/10.3389/fpsyg.2022.806563
Mendieta Martínez, M. J., Laurencio Díaz, D.
I., Jijón Durán, J. A., Mendieta Martínez,
N. A., & Mejía Pinto, M. C. (2025). Rela-
ción psicológica y clínica entre trastornos
de la conducta alimentaria y trastornos
de ansiedad: Retos y avances en el tra-
tamiento integral. RECIMUNDO, 9(1),
571–585. https://doi.org/10.26820/
recimundo/9
Moreta-Herrera, R., Zambrano Estrella,
J., Sánchez-Vélez, H., & Naranjo-Vaca,
S. (2021). Salud mental en universita-
rios del Ecuador: Síntomas relevantes,
diferencias por género y prevalencia
de casos. Pensamiento Psicológico, 19,
1–12. https://doi.org/10.11144/jave-
rianacali.ppsi19.smue
Nagata, J. M., Grandis, A., Bojorquez-Ra-
mirez, P., Nguyen, A., Downey, A. E.,
Ganson, K. T., Patel, K. P., Machen,
V. I., Buckelew, S. M., & Garber, A.
K. (2022). Assessment of vitamin D
among male adolescents and young
adults hospitalized with eating disor-
ders. Journal of Eating Disorders, 10(1),
90. https://doi.org/10.1186/s40337-
022-00627-5
Neumark-Sztainer, D., Wall, M., Larson,
N. I., Eisenberg, M. E., & Loth, K.
(2011). Dieting and disordered eating
behaviors from adolescence to young
adulthood: Findings from a 10-year
longitudinal study. Journal of the Ame-
rican Dietetic Association, 111(7), 1004–
1011. https://doi.org/10.1016/j.
jada.2011.04.012
Pereira, R. F., & Alvarenga, M. (2007).
Disordered eating: Identifying, trea-
ting, preventing, and dierentiating
it from eating disorders. Diabetes
Spectrum, 20(3), 141–148. https://doi.
org/10.2337/diaspect.20.3.141
Proskuryakova, L. A., & Lobykina, E. N.
(2019). Assessment of risk for disor-
dered eating behavior and the spe-
cic features of nutrition in students
with dierent levels of trait anxiety.
Prolakticheskaya Meditsina, 22(6), 80–
86. https://doi.org/10.17116/prof-
med20192206180
Punzi, C., Tieri, P., Girelli, L., & Petti, M.
(2023). Network-based validation of
the psychometric questionnaire EDI-3
for the assessment of eating disorders.
Scientic Reports, 13(1), 1578. https://
doi.org/10.1038/s41598-023-28743-5
Ramón-Arbués, E., Gea-Caballero, V.,
Granada-López, J. M., Juárez-Vela, R.,
Pellicer-García, B., & Antón-Solanas, I.
(2020). The prevalence of depression,
anxiety and stress and their associa-
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 243 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
ted factors in college students. Interna-
tional Journal of Environmental Research
and Public Health, 17(19), 7001. https://
doi.org/10.3390/ijerph17197001
Ramón-Arbués, E., Martínez Abadía, B.,
Granada López, J. M., Echániz Serra-
no, E., Pellicer García, B., Juárez Vela,
R., Guerrero Portillo, S., & Sáez Gui-
noa, M. (2019). Conducta alimentaria
y su relación con el estrés, la ansiedad,
la depresión y el insomnio en estu-
diantes universitarios. Nutrición Hos-
pitalaria, 36(6), 1339–1345. https://
doi.org/10.20960/nh.02641
Reivan Ortiz, G. G., Maraver-Capdevila,
L., & Granero, R. (2025). Predicting
metabolic and cardiovascular health
from nutritional patterns and psycho-
logical state among overweight and
obese young adults: A neural network
approach. Nutrients, 17(20), 2651. ht-
tps://doi.org/10.3390/nu17162651
Reivan Ortiz, G. G., Campoverde, X., Vina-
ñzaca, J., Estrada, J., Yanza, R., & Gra-
nero, R. (2024). Factors increasing the
risk for food addiction in Ecuadorian
students. Frontiers in Psychiatry, 14,
1214266. https://doi.org/10.3389/
fpsyt.2023.1214266
Ricca, V., Castellini, G., Fioravanti, G.,
Lo Sauro, C., Rotella, F., Ravaldi, C.,
Lazzeretti, L., & Faravelli, C. (2012).
Emotional eating in anorexia nervosa
and bulimia nervosa. Comprehensive
Psychiatry, 53(3), 245–251. https://doi.
org/10.1016/j.comppsych.2011.04.062
Rodríguez-Suárez, B., Caperos, J. M., &
Martínez-Huertas, J. Á. (2022). Efecto
de la exposición a ideales de delgadez
en las redes sociales sobre la autoes-
tima y la ansiedad. Psicología Con-
ductual, 30(3), 677–691. https://doi.
org/10.51668/bp.8322305s
Sakae, K., Suka, M., & Yanagisawa, H.
(2020). Polaprezinc (zinc-L-carnosi-
ne complex) as an add-on therapy
for binge eating disorder and buli-
mia nervosa, and the possible invol-
vement of zinc deciency in these
conditions: A pilot study. Journal of
Clinical Psychopharmacology, 40(6),
599–606. https://doi.org/10.1097/
JCP.0000000000001284
Sander, J., Moessner, M., & Bauer, S. (2021).
Depression, anxiety and eating di-
sorder-related impairment: Modera-
tors in female adolescents and young
adults. International Journal of Envi-
ronmental Research and Public Health,
18(5), 2779. https://doi.org/10.3390/
ijerph18052779
Sifre, N., Deringer, R., Prapkree, L., & Pa-
lacios, C. (2024). Disordered eating
attitudes and their association with
age, BMI, stress, and diet in college
students. International Journal of Envi-
ronmental Research and Public Health,
21(6), 766. https://doi.org/10.3390/
ijerph21060766
Silva, I., Meireles, A. L., Chagas, C. M.
dos S., Cardoso, C. S., Oliveira, H. N.
de, Freitas, E. D. de, Vidigal, F. de C.,
Nobre, L. N., Silva, L. S. da, Paula, W.
de, & Ferreira, L. G. (2025). Emotio-
nal eating and its relationship with
symptoms of anxiety, depression, and
stress during the COVID-19 pande-
mic: A multicenter study in college
students. International Journal of Envi-
ronmental Research and Public Health,
22(3), 354. https://doi.org/10.3390/
ijerph22030354
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 244 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Solomou, S., Logue, J., Reilly, S., & Pe-
rez-Algorta, G. (2023). A systematic
review of the association of diet qua-
lity with the mental health of univer-
sity students: Implications in health
education practice. Health Education
Research, 38(1), 28–68. https://doi.
org/10.1093/her/cyac035
Suárez-González, K. D., Solís-Manzano,
A. M., Padilla-Samaniego, M. V., San-
doval-Tamayo, V. P., & Morales-Calu-
ña, E. R. (2025). Relationship between
diet, sociodemographic factors, and
body composition in students from
UNEMI and ESPOCH. Frontiers in Pu-
blic Health, 13, 1621661. https://doi.
org/10.3389/fpubh.2025.1621661
Suna, G., & Ayaz, A. (2022). Is poor sleep
quality related to disordered eating
behavior and mental health among
university students? Sleep and Biologi-
cal Rhythms, 20(3), 345–352. https://
doi.org/10.1007/s41105-022-00374-9
Todisco, P., Meneguzzo, P., Vogazianos, P.,
Garolla, A., Antoniades, A., & Tozzi,
F. (2020). Relation between vitamin D
and impulse behaviours in patients
with eating disorder: A pilot observa-
tional study. European Eating Disorders
Review, 28(5), 587–593. https://doi.
org/10.1002/erv.2740
Tokarchuk, A., Abenavoli, L., Kobyliak,
N., Khomenko, M., Revun, M., Dol-
gaia, N., Molochek, N., Tsyryuk, O.,
Garnytska, A., Konakh, V., Pellicano,
R., Fagoonee, S., Ostapchenko, L., &
Falalyeyeva, T. (2022). Nutrition pro-
gram, physical activity and gut mi-
crobiota modulation: A randomized
controlled trial to promote a healthy
lifestyle in students with vitamin D3
deciency. Minerva Medica, 113(4),
683–694. https://doi.org/10.23736/
S0026-4806.22.07992-7
Wiklund, C. A., Igudesman, D., Kuja-Ha-
lkola, R., Bälter, K., Thornton, L. M.,
& Bulik, C. M. (2022). Intake and ad-
herence to energy and nutrient re-
commendations among women and
men with binge-type eating disorders
and healthy controls. Clinical Nutri-
tion ESPEN, 48, 186–195. https://doi.
org/10.1016/j.clnesp.2022.02.111
Yaqoob, A., Majeed, I., Khalid, H., Hus-
sain, S., Shahid, M. H., Majeed, F., Has-
san, O., Haq, I., & Qing, F. (2022). Risk
factors for eating disorders among
Chinese and international university
students: A comparative cross-sectio-
nal study. Central European Journal of
Public Health, 30(4), 241–247. https://
doi.org/10.21101/cejph.a6998
Yoon, C., Mai, D., Kinariwala, K., Ledoux,
T., Betts, R., & Johnston, C. (2023). Sex
and ethnic/racial dierences in disor-
dered eating behaviors and intuitive
eating among college students. Fron-
tiers in Psychology, 14, 1221816. https://
doi.org/10.3389/fpsyg.2023.1221816
Zhang, H., Cheng, J., Zheng, B., & Huang,
X. (2025). Exploring causal link of
25-hydroxyvitamin D with eating di-
sorder risk via bidirectional Mende-
lian randomization. Medicine, 104(30),
e43539. https://doi.org/10.1097/
MD.0000000000043539
Zielińska, M., Łuszczki, E., & Dereń, K.
(2023). Dietary nutrient deciencies
and risk of depression: A review arti-
cle, 2018–2023. Nutrients, 15(11), 2433.
https://doi.org/10.3390/nu15112433
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 4
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n4.a223 245 - 245
Martínez et al. Relación entre conducta alimentaria desordenada, patrón nutricional
10 - 2026
Copyright (c) 2026. Erick Martínez, Leonela León, Aldo Rosero, Karen Angulo,
Mateo Correa, Viviana Alvarez.
Este es un artículo de acceso abierto, bajo licencia Creative Commons
(CC BY 4.0) de Atribución 4.0 Internacional