
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 2
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n2.a188 173 - 179
Mimbela et al. Terapia regenerativa con células madre, exosomas y ozono
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peración clínica de este tipo de pacientes,
está asociada al control temprano de la
respuesta inamatoria, lo cual favorece
la estabilización estructural y funcional.
Esta puede ser la explicación central de la
respuesta clínica observada en el pacien-
te. Es ampliamente descrita la capacidad
inmunomoduladora y antiinamatoria de
las CMM y sus exosomas. Además, su ca-
pacidad de modular la respuesta y activi-
dad de la totalidad de las subpoblaciones
celulares involucradas en la respuesta in-
mune está documentada. Por ejemplo, se
conoce su capacidad para inducir la dife-
renciación de macrófagos hacia linaje M2,
de modular la actividad y migración de
polimorfo nucleares, células NK y células
dendríticas (11,15).
En relación con terapias regenerati-
vas, las CMM y sus exosomas, ejercen
efectos predominantemente paracrinos e
inmunomoduladores, con capacidad de
modular inmunidad innata y adaptati-
va (macrófagos/monocitos, neutrólos,
células dendríticas, linfocitos T y células
NK). Entre los mecanismos más reporta-
dos se incluye la inclinación hacia fenoti-
pos reparativos tipo M2 en macrófagos y
la atenuación de señales proinamatorias,
lo cual puede favorecer neuroprotección y
reparación tisular indirecta (19-21).
Las lesiones medulares secundarias
son crónicas, como consecuencia de un
efecto inamatorio que causa estrés oxi-
dativo, muerte celular, formación de ci-
catriz glial entre otras, también se altera
la barrera hemato-medular, permitién-
dole la inltración de neutrólos, inter-
ferón gamma y beta (IFN-γ, β), que a su
vez estimulan la producción de factor de
necrosis tumoral (TNF-α), analotoxina,
mieloperoxidasa y metaloproteasas. Esta
reacción inamatoria se mantendrá en el
tiempo (crónica) si no hay una interven-
ción médica, lo cual ocasiona daño en los
tejidos adyacentes, sin la probabilidad de
que inicie un proceso regenerativo.
En esta fase, también se da una dege-
neración y reducción en la formación de
nuevos axones del tracto corticoespinal,
ocasionando la formación de cicatrices
gliales y bróticas. La recuperación clíni-
ca de este tipo de pacientes está asociado
al control temprano de la respuesta ina-
matoria crónica. De la misma forma, los
oligodendrocitos productores de mielina,
son extremadamente sensibles a entornos
inamatorios, lo cual genera una desmie-
linización de los axones residuales, expli-
cando los síntomas neuropáticos y funcio-
nales del paciente (22, 23).
Respecto a las UPP, la mejoría clínica
descrita puede atribuirse al manejo com-
binado (limpieza local y terapias coad-
yuvantes), donde intervenciones biológi-
cas como PRP y productos derivados de
CMM podrían contribuir a un microam-
biente pro-reparativo (angiogénesis, pro-
liferación broblástica y remodelación de
matriz). La evidencia clínica y preclínica
sobre MSCs en UPP es prometedora, pero
aún heterogénea y con necesidad de estan-
darización (24). En cuanto al componente
infeccioso, se ha descrito actividad antimi-
crobiana de CMM mediada parcialmente
por la secreción de péptidos como LL-37,
con efecto sobre “clearance” bacteriano en
modelos experimentales. Este mecanismo
puede plantearse como hipótesis coadyu-
vante, sin desplazar el papel central de las
medidas estándar de control de infección
y curación de heridas. De forma similar,
la ozonoterapia se ha estudiado como ad-
yuvante en heridas crónicas; sin embargo,
revisiones sistemáticas resaltan la necesi-
dad de ensayos aleatorizados de mayor