
Revista multidisciplinaria
investigación Contemporánea ISSN-e: 2960-8015Vol. 4 -No. 2
DOI: https://doi.org/10.58995/redlic.rmic.v4.n2.a180 23 - 36
Santaella et al. Impacto de la sensibilización comunitaria en el nivel de conocimiento
04 - 2026
producto de una serie de hábitos y nor-
mas aprendidas de manera progresiva y
sistemática, que permiten mantener ali-
neado el cuerpo con el objetivo de prote-
ger, evitar una lesión o reeducar posturas
erróneas que pueden afectar de manera
viciosa la columna vertebral y diversas
estructuras musculoesqueléticas en la co-
tidianidad del individuo (4).
Es pertinente mencionar que los seres
humanos están genéticamente diseñados
para el movimiento. Esta propiedad es
importante educarla y modicarla a lo lar-
go de las diferentes etapas de la vida. Des-
de el primer año de vida se debe fomentar
la higiene postural para que se consoliden
posturas armónicas y equilibro (5).
De acuerdo con un estudio del Global
Burden of Disease, realizado entre 1990 y
2021, la tasa de prevalencia estandariza-
da por edad de los trastornos musculoes-
queléticos, en menores de 5 a 19 años, se
incrementó de 3048,66 a 3105,46 por cada
100 000 habitantes. En Europa, la lumbal-
gia es altamente prevalente y ha demostra-
do una tendencia creciente, evidenciándo-
se una progresión en el dolor de espalda
crónico durante años, desde un 18,3 % en
2001-2002 hasta un 21,6 % en 2013-2014. A
los 15 años, hasta un 25,5 % de adolescen-
tes lo padecen, registra una prevalencia de
21,9% en niñas y 17,8% en niños (6).
En una investigación que incluyó a
419 escolares con edades comprendidas
entre 6 - 12 años, en Riobamba, Ecuador,
se observó una prevalencia del 79% de al-
teraciones de la columna vertebral como:
escoliosis, lordosis y cifosis, asociadas a
posturas inadecuadas (7). Para evitar o
prevenir lesiones en el sistema muscu-
loesquelético, es importante conocer las
medidas de higiene postural, que com-
prende el conjunto de medidas enfocadas
a preservar la postura adecuada durante
las actividades cotidianas (8-10).
Existen tres posturas básicas que adop-
ta el cuerpo humano: bipedestación, se-
destación y decúbito (5,6), en las cuales se
sugiere ejecutar las siguientes recomenda-
ciones generales:
1. Bipedestación: si es estática y se efec-
túa de manera prolongada, produce
dolor por la sobrecarga y tensión de
los músculos. Sin embargo, podría
evitarse mediante posiciones correc-
tas, la cabeza debería mantenerse en
plano horizontal y con una ligera e-
xión de la columna cervical, procurar
no girar excesivamente el tronco. Si
es necesario girarlo, debe ejecutarse
armónicamente, en conjunto con mo-
vimientos de cadera y rodillas (5,6).
2. Sedestación: en esta posición, el
cuerpo apoya su peso en las tubero-
sidades isquiáticas, es fundamental
considerar que, al adoptar esta posi-
ción, debe utilizarse una silla regu-
lable, donde los pies queden jos al
piso, con respaldo a nivel de la curva
lumbar y, de preferencia, acolchada
y las rodillas exionadas en ángulo
de 90 grados. La postura corporal
debe permanecer relajada desde el
cuello, hombros y codos lo más cer-
ca al cuerpo (5,6).
3. Decúbito: consiste en estar acosta-
do, la inadecuada adopción de esta
postura puede provocar dolor en la
espalda. Por lo tanto, se recomienda
dormir de lado, con rodillas exio-
nadas para alinear la columna ver-
tebral, evitar estar boca abajo. Para
adoptar a la posición sedente (sen-
tado) se debe de girar de lado, lle-
var las piernas al borde de la cama y
apoyarse en los brazos (5,6).